La Encuesta nacional de lectura, cuyos resultados fueron publicados recientemente, deja al descubierto información clave para reflexionar sobre los hábitos de lectura y escritura de los colombianos. Se lee más que hace tres años. En 2014 el promedio de libros leídos por persona era del 1,9; mientras que en 2017 sería de 2,7 libros. Un crecimiento importante que se puede explicar por un mayor número de bibliotecas funcionando, lo mismo que un mayor número de volúmenes a disposición de los usuarios.

En artículo reciente, publicado en Semana.com, el académico Julián De Zubiría critica con razón una cifra que arroja la encuesta. Según esta, el promedio de libros leídos por cada colombiano en 2017 sería de 5,1. Cifra que según De Zubiría no es exacta, pues hicieron el cálculo teniendo en cuenta solamente las personas que al menos leyeron un libro en el año, excluyendo a más del 50% de la población que no lee ningún libro en el año. Así que la cifra más confiable es la de 2,7 libros por persona por año.

Sí leemos más, pero no mejor. Entre los que han leído por lo menos un libro al año, el 43% lo hace realizando diferentes actividades al tiempo que lee: viendo televisión, comiendo, chateando o navegando por internet; actividades que dificultan un mayor nivel de comprensión y reflexión sobre el texto. De hecho, dice la encuesta, los textos menos leídos son los académicos.

En cuanto a la escritura ocurre algo similar. Los encuestados señalan que hoy día escriben más que antes, y cuando se les pregunta qué escriben, el 67% contesta que mensajes de texto y el 46% correos electrónicos. Aunque la cantidad de la escritura ha mejorado, no es evidente que con la calidad haya ocurrido lo mismo.

De Zubiría nos invita a reflexionar sobre la calidad de la lectura que hacemos, ¿cuánto de lo que leemos entendemos? se pregunta. También reflexiona al final de su artículo sobre la importancia de comprender lo que leemos para interpretar el discurso de los políticos que, como ocurre en época preelectoral, prometen lo imposible; se contradicen, silencian lo que les conviene, etc. Recomiendo dicho artículo y los enlaces que aparecen en él. Búsquenlo en la página web de Semana.com. Análisis publicado el 9 de abril del año en curso, bajo el título: La Encuesta nacional de lectura y las elecciones presidenciales.