“Los Chicos Tienen que Volver a Estar un Poco Aburridos”

Publicado el 22 septiembre, 2014 por F.M.
Diario Uno
Por Sara González

El cerebro se ha convertido en un fenómeno que ahora todos quieren conocer. Allí radica parte de la revolución de por qué Usar el cerebro, el libro que escribió Facundo Manes ha terminado conquistando los primeros puestos en las listas de los más vendidos. Ya ha agotado 105.000 libros y no sólo es un éxito de librería en el país, sino también en Chile y Uruguay.
Manes estuvo en Mendoza en una conferencia organizada por Telefónica de Argentina, donde reunió a unas 500 personas en el hotel Hyatt.
Es neurocientífico, estudió en la Facultad de Medicina de la UBA y luego en la Universidad de Cambridge, Inglaterra (master en ciencias). De vuelta en el país, creó y dirige actualmente Ineco (Instituto de Neurología Cognitiva) y el Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro en Buenos Aires.

Lo dijo el autor del libro Usar el cerebro, Facundo Manes. Afirma que “si los niños están todo el día conectados, se olvidan de lo introspectivo, de la imaginación, de soñar”.

¿A qué se debe la popularidad que ahora tiene el cerebro?
–La gente hoy percibe que el cerebro es la frontera de la ciencia. Esto que sucede en la Argentina se está viendo en muchos lugares del mundo.

¿La gran atracción dada por la posibilidad de que conocer más sobre el cerebro nos puede ayudar en la vida práctica?
–Claro. Porque el cerebro es lo que nos hace humanos, entenderlo nos permite tener algunas herramientas para vivir mejor. Hoy sabemos lo que le hace bien al cerebro, por ejemplo que podemos reducir el déficit cognitivo cuando se llega a la tercera edad y lo podemos empezar a trabajar dos décadas antes. Hoy sabemos que el cerebro crea la realidad, crea los pensamientos; de la manera en que pensamos es la manera en que sentimos, entonces si podemos modificar algunos pensamientos tóxicos o distorsivos, que a su vez van a llevar a decisiones tóxicas y distorsivas, vamos a poder vivir mejor. También sabemos que el estrés es un mecanismo normal. Pero el estrés crónico produce ansiedad, depresión, y efectos cerebrales específicos como atrofia y desgaste.

¿Cuál es la pregunta más frecuente que le hacen?
–Me preguntan por la toma de decisiones, para saber si es lógica o si es racional. Yo les digo que a veces es lógica y racional, y otras veces no. Es emocional. También me preguntan mucho por la memoria, por la capacidad que tiene la memoria. Y yo les digo que la memoria no es una cajita donde guardamos los recuerdos, sino que son circuitos neuronales que se refuerzan y se asocian. También les digo que el olvido es importante y me preguntan mucho por el impacto de las tecnologías en el cerebro, por el Twitter, el Facebook, la computadora.

¿Cómo impacta en el cerebro el uso de las tecnologías?
–En los adultos, con el uso moderado, la tecnología es una herramienta fascinante. Pero el uso en personas adultas con tendencias obsesivas y ansiosas es como echar querosén o nafta al fuego. En los chicos es más delicado el uso de las tecnologías, porque el cerebro recién termina de madurar entre los 20 y 25 años y el impacto de la tecnología no lo sabemos. Hay algunos datos que indican que ciertos juegos mejoran la atención. Pero hay que cuidar a los chicos que tienen tendencia obsesiva o compulsiva.

¿Cuál es la cantidad aceptable de tiempo que se podría pasar con la tecnología sin que eso signifique un problem?
–No se sabe. Lo que sí se sabe es que los chicos tienen que estar aburridos, tienen que estar introspectivos, tienen que imaginar, tienen que soñar. Si están todo el día conectados no pueden hacerlo. Tienen que volver a esa etapa donde nos aburríamos. Los chicos tienen que estar en la mesa mirando a los padres a los ojos y disfrutando del contacto personal con los amigos, sin el teléfono en la mano o siempre con el Facebook o los jueguitos.

¿El abuso de la tecnología ha llevado a la gente a repartir la atención en varias cosas a la vez. ¿Eso es bueno o es malo para el cerebro?
–Eso se llama multitarea, estar en la computadora, y a la misma vez leer el diario, contestar Whatsapp y escribir un documento en Word. Hay datos que prueban que la multitarea disminuye el rendimiento y la eficiencia cognitiva. Eso además genera estrés. Kafka era famoso porque se encerraba y escribía un cuento en seis horas. Imagínese ahora a Kafka sentado en la computadora, escribiendo y a la misma vez chequeando el mail y mirando Twitter.

¿Cómo no pensar en nada?
–Descansar es muy bueno…

 

¿Descansar es dormir?
–Estar entre- dormido, relajado, caminar, hacer ejercicio. El cerebro siempre trabaja, aún cuando se duerme. En esos momentos el cerebro trabaja en forma organizada, en una red de reposo, que procesa información, por eso es muy importante no estar todo el tiempo activo en algo. Hay que comer bien, dormir bien y hacer ejercicio físico, es el mejor antidepresivo natural que existe, refuerza el pensamiento creativo, y la conexión social y el descanso.